revistaquilombo - slime

El viejo slime, el que es posiblemente el experimento científico infantil más divertido de todos. Sencillo, fácil de preparar y proporciona ratos y ratos de diversión, incluso cuando se hace en solitario.

Ahora, veremos unas cuantas formas para hacer slime alternativo, con objetos que podemos encontrar fácilmente (y no tan fácilmente), garantizando que la diversión reinará de cualquier manera, sin necesidad de comprar el prefabricado, que aunque también divierte, hace perder sus propiedades científico-instructivas.

5 Formas, 1 Slime

Detergente de lavandería

Solo necesitarás silicón líquido (en frío) y detergente líquido… y un contenedor, claro, para mantener las piezas unidas. Verteremos el silicón en el envase o contenedor; acto seguido, poco a poco el detergente, el cual se debe verter por parte, revolviendo en el acto. Si se verte muy rápido, puede quedar acuoso. Tu slime será del color del detergente.

Vas a obtener una masa mocosa como si del mismo silicón en seco se tratase, pero un poco más líquida gracias al detergente. No obtendrás el slime mejor coloreado, o al más acuoso, pero es uno de los más sencillos de hacer. Si lo estiras lentamente, podrás tener el estilo básico del slime, pero si jalas bruscamente, podrás romper a voluntad tu mazacote.

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Fibra (slime no tóxico)

Agarrarás una cucharada de fibra en polvo, la echarás en un envase, y luego una taza de agua. Revolverás generosamente, y una todo esté listo, lo siguiente es calentarlo en el microondas. Una vez se vea que está hirviendo con burbujas en el tope, se retirará (unos dos minutos serían suficiente). Ahora, hirviendo y despidiendo humo, lo agitarás suavemente con un palillo.

Empezará a ponerse un poco gelatinoso, pero no lo suficiente aún. Llévalo al microondas una segunda vez, ¡pero cuidado con sobrecalentarlo! (Usa solo un minuto esta vez). Ya que si se pasa de cocción, las burbujas sobresaldrán y se hará un desastre. Repites el proceso. Luego déjalo reposar unos cinco minutos en el refrigerador y tendrás entonces un slime baboso, que no se une y de lo más curioso.

Slime brillante

Echa cinco cucharadas de agua en un vaso, luego echa tres cucharadillas mínimas de Goma Guar (o guaran, usado en diferentes alimentos como espesante, helados, jugos, panes y salsas) y empiezas a agitar con un palillo; como aditamento, el chiste del nombre, usa polvo luminiscente (o fosforescente), solo una cucharadilla.

Usa seis gotas de solución de bórax, alternando de dos en dos. Mientras más bórax uses, más pegajoso y consistente será tu líquido. Lo dejas al lado de una bombilla por un tiempo y ¡BUM! No podrás creer lo mucho que el slime podrá brillar en la oscuridad, además, seguirá con una consistencia mocosa, típica del experimento.

Pegamento

Vierte todo el contenido de un bote de pegamento blanco en un bol, luego añade una taza de agua. Tras ello, media taza de almidón líquido. Ahora empieza a mezclar con tu mano hasta que todos los ingredientes se vuelvan un engrudo gelatinoso, pero que se mantendrá unido. Usa el colorante que quieras para personalizar tu slime. De todos, es el slime más rápido de obtener.

Slime fluorescente

Mide cien mililitros de alcohol etílico, y viértelos en un recipiente, añade pigmento líquido del color que prefieras, unas cinco gotas. Mezcla. Luego, mide cinco mililitros de borato de sodio y échalos a la mezcla mientras agitas. Si notas que la mezcla está un poco floja, añade más borato de sodio mientras mezclas. Al finalizar, tendrás el slime más pegajoso de todos.

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